Marie Jane nunca ha estado completamente conforme consigo misma, sus complejos físicos siempre la han cohibido; a pesar de ello, consiguió sacar adelante su marca de ropa y es tomada como una de las empresarias más exitosas del momento. Tadashi es s...
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La misión hiper ultra super secreta había comenzado. Quizás el nombre sonaba ridículo como la idea en sí, pero aquella era la manera en la que Sara había decidido llamarle al plan de descubrir quién era realmente Tadashi.
—Entonces ¿qué es lo que sabemos exactamente sobre él? —preguntó Sara cruzando los brazos sumamente concentrada.
—Que es igual de nerd que Marie y que vive en Barcelona —respondió Johan con la misma mueca de concentración que Sara.
Hubo un corto pero dramático instante en el que se mantuvo un silencio pensativo, pero que encontró su fin después de un suspiro por parte de Johan.
—Es una misión imposible encontrar a alguien solo con esa descripción en medio de una ciudad de más de un millón y medio de habitantes —sentenció mi amigo.
—No hay nada que me haya propuesto hacer y en lo que fallara, la palabra imposible no está en mi diccionario —respondió Sara. Sin embargo, ni ella misma sabía qué podíamos hacer para descubrir el misterio que nos representaba Tadashi.
—Se me ocurre una idea —mencionó Johan —sería imposible que descubramos quién es sin tener un nombre o una pista clara, así que lo mejor sería sacarle de alguna forma esa información o hacer que vaya a algún lugar como la firma de libros que hará esa autora que les gusta tanto y acaba de estrenar la película de su libro.
—Pero habrán demasiadas personas como para saber quién es él —respondí.
—Para eso existe esto —dijo tomando mi teléfono y alzándolo para que lo viéramos —puedes llamarlo y así lo identificamos.
—Eres un genio —le alagó Sara —¿dónde escondías tu inteligencia todo este tiempo?
Johan le tiró uno de los cojines de mi sofá pero igualmente se rió.
—Entonces te queda a ti asegurarte que vaya, Marie —comentó Sara.
—Déjalo en mis manos —respondí confiada, aunque a medida lo pensé mejor, la confianza que tuve en un principio se esfumó. ¿Cómo iba a convencerlo de ir sin que se diera cuenta que era una trampa?
Si bien esa escritora también le encantaba después de hacerlo ver la película, tanto que incluso leyó el libro, no sabía si él iría y preguntarle directamente sería sospechoso. Así que mientras mirábamos una serie y jugábamos jenga con Johan y Sara, me debatí internamente sobre qué hacer.
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