Determinación

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—¡Buen entrenamiento Kagami!

Grito la chica mientras se despedía amablemente de la chica, estaba feliz de que después de todo pudieran ser buenas amigas, no eran las mejores, pero la chica tenía pocos amigos y el que le pidiera un favor era un logro bastante grande del que estaba orgullosa, su relación mejoraba poco a poco, aunque perdida en estos pensamientos no noto que su aspecto poco habitual sin coletas que dejaba su cabello ir libre con al aire capturo la atención del chico rubio que esperaba a la japonesa en la entrada.

Al ver que el esgrimista la saludaba de forma persistente sonrió y le devolvió el saludo de forma simple para luego colocarse el casco e ir hacia su siguiente destino, tenía que realizar algunas entregas de la panadería de sus padres todavía.

—Siento la espera Adrien.

Se disculpo la chica de pecas mientras se acercaba a su amigo que seguía moviendo la mano en forma de despedida, aunque la chica de la motoneta ya estuviera fuera de su vista.

—¿Por qué Marinette se fue tan rápido?

Pregunto con una sonrisa idiotizada.

—Porque ella no practica esgrima.

Respondió con sencillez la chica viendo con obviedad a su compañero que se sonrojo de vergüenza mientras miraba hacia otro lado, claramente tenía que quedar siempre como idiota con la más seria de sus amigas.

—P-por supuesto, vamos adentro, aun te falta cambiarte.

Desvió el tema empujando a la chica con rapidez adentro hacia los vestuarios para evitar hablar sobre como quedo como idiota.

Una vez dentro la chica simplemente arrojo sus cosas con descuido mientras buscaba algunas cosas en su casillero, terminando por abrir su estuche de arte para dejar algunos materiales dentro ya que eran estorbosos y su madre podría descubrirlos.

Fue a cambiarse y mientras salía vio que su más reciente obra no se encontraba en el estuche, y cuando miro detrás de los casilleros observo al rubio mirar como hipnotizado la acuarela que pinto hace unas horas.

—Me alegra que te guste pensé que ya habías perdido el interés.

—¿Qué? ¿Quién?

Pregunto riendo con nerviosismo.

—Mi acuarela, te gusta, pensé que tu atención se había desviado a... otro tipo de arte.

—No tengo idea de que te dio esa idea, mi interés siempre estuvo en las acuarelas.

—Pensé que tu doble vida te había dado un nuevo gusto.

—Bueno es que- ¡¿Espera que?!— pregunto con pánico pegando un brinco hacia atrás mientras el corazón le latía a mil al procesar las palabras de la chica —¿De qué doble vida hablas?

Pregunto con miedo.

—Ya sabes, el modelaje, es como si fueras alguien más, es tu doble vida.

—Ah, eso... si, supongo que le podemos decir así.

Contesto más calmado.

—Pensé que esa vida te había hecho prestar más atención en... la fotografía, parecen artes muy distintos, aunque también similares.

Respondió con calma tomando la acuarela y poniéndola con cuidado en el estuche.

—Con el... modelaje es inevitable que la fotografía llame tu atención, la fotografía da todo de si por ti, te ofrece un futuro seguro y confundió mi enfoque en un momento, sobre todo con la última eh sesión, y aunque tengo la mente aun un poco revuelta, la acuarela siempre ha sido mi prioridad.

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⏰ Última actualización: May 07, 2024 ⏰

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