Descargo de responsabilidades: Los derechos a sus respectivos creadores.
Lo único que contaría como mío, sería está historia.
" " Personaje hablando
«» Personaje pensando
"Palabra" Lo que ve el personaje.
(-)
Temprano: 6 de abril del 2009
Issei se despertó al sonido de su alarma, apagándola con pereza y frotándose los ojos. Aún tenía fresco el recuerdo del sueño extraño que había tenido: aquella habitación azul, las cadenas en sus muñecas, la búsqueda de la libertad que había mencionado aquel tal Igor. Pero, a medida que intentaba recordar más, los detalles se volvían confusos, como si sus pensamientos chocaran entre sí, negándose a ofrecerle una imagen clara.
Con un suspiro frustrado, Issei se giró en la cama y notó su escritorio. De repente recordó la carta y el poema que había leído la noche anterior. Se levantó y fue a buscarla, esperando encontrarla donde la había dejado, pero se dio cuenta de que ya no estaba. Revisó alrededor, buscó entre sus cosas, y nada. Confundido, se rascó la cabeza, sin entender si la había movido, si alguien la había tomado o si, después de todo, también eso había sido un sueño.
«Quizás solo lo imaginé...» Murmuró, aunque en el fondo sentía que aquello había sido muy real.
Con ese pensamiento, empezó a vestirse para la escuela. Estaba tan perdido en sus ideas que se puso el uniforme de forma torpe, tardando más de lo habitual en abrocharse los botones y ajustar la corbata. Los pensamientos iban y venían, pero sin encontrar respuestas claras. Cuando por fin estuvo listo, tomó su mochila y bajó al comedor.
Al llegar, vio a su padre, sentado en la mesa, inmerso en su periódico, mientras su madre colocaba el desayuno frente a él. Al escuchar a Issei llegar, ambos levantaron la vista y le dedicaron una sonrisa cálida. Aquella escena tan cotidiana y familiar, con el aroma de la comida llenando la cocina, hizo que Issei se sintiera más tranquilo, alejando por un momento los pensamientos de la extraña habitación azul.
"Buenos días, Ise." Le saludó su madre, Miki, con una voz alegre. "Te preparé tu desayuno favorito."
Issei sonrió de vuelta, intentando no mostrar su confusión.
"Gracias, mamá."
Se sentó en su lugar y comenzó a comer en silencio. Su madre lo observaba con una mezcla de curiosidad y preocupación. Después de unos minutos, no pudo evitar hacerle una pregunta.
"Ise, ¿pasa algo? Te noto algo extraño hoy" dijo Miki, acercándose para sentarse a su lado. "Tienes una expresión... no sé, como si estuvieras en otro mundo."
Issei levantó la vista de su plato, sorprendido. Tomó un bocado y luego negó con la cabeza, intentando calmar cualquier preocupación.
"No te preocupes, madre. Solo... tuve un sueño raro, eso es todo."
Su madre lo miró con una mezcla de alivio y ternura, mientras Gorou, su padre, apartaba el periódico y lo miraba con una ceja levantada.
"¿Cómo te sientes hoy, hijo?" preguntó con su habitual tono serio. "Antier estabas tan emocionado por regresar a la academia, y hoy te veo más distraído. ¿No estarás metiéndote en algo raro, verdad?"
Issei se rascó la cabeza, incómodo, y trató de esquivar la mirada de su padre. No podía contarles lo que había soñado; de por sí ya le costaba explicárselo a sí mismo. Menos aún les contaría de los sueños recurrentes sobre un dragón rojo que solía tener cuando era niño.
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Persona DxD: Wild Card of the Red Dragon
Fanfiction"𝑯𝒊𝒍𝒐𝒔 𝒊𝒏𝒗𝒊𝒔𝒊𝒃𝒍𝒆𝒔 𝒎𝒂𝒓𝒄𝒂𝒏 𝒄𝒂𝒅𝒂 𝒑𝒂𝒔𝒐, 𝑼𝒏 𝒍𝒂𝒛𝒐 𝒆𝒕𝒆𝒓𝒏𝒐 𝒂𝒍 𝒒𝒖𝒆 𝒕𝒐𝒅𝒐𝒔 𝒆𝒔𝒕𝒂𝒎𝒐𝒔 𝒂𝒕𝒂𝒅𝒐𝒔. 𝑺𝒊 𝒎𝒊𝒓𝒂𝒔 𝒉𝒂𝒄𝒊𝒂 𝒂𝒕𝒓á𝒔, 𝒗𝒆𝒓á𝒔 𝒍𝒂𝒔 𝒄𝒂𝒅𝒆𝒏𝒂𝒔, 𝑸𝒖𝒆 𝒂 𝒄𝒂𝒅𝒂 𝒖𝒏𝒐 𝒏...
