"No tienes porque sentirte culpable porque yo aguardaré, aguardaré hasta el momento que te entregues a mi, por tu voluntad."
Esas palabras que el demonio pronunció, tuvieron un enorme peso en Matthew que seguía perturbado. Nunca creyó posible que su fe y voluntad, se quebraran en cuestión de semanas a causa de Jin.
Transcurrieron otros días pero para Matthew no significaron paz.
Todas las noches había permanecido despierto, con el eco de la voz de Jin clavándose en sus oídos y el ardor de aquella mano apoyada en su pecho como si aún lo quemara. Se sentía impuro, contaminado por algo que ni siquiera había permitido... y, sin embargo, su cuerpo lo traicionaba.
Tanta era su frustración, que Matthew pidió permiso para ausentarse de la iglesia y tratar de despejar su mente de lo sucedido. El castaño estaba haciendo su maleta cuando tocaron a la puerta de su habitación y se sorprendió de ver a Ed con un semblante preocupado.
—Buenos días padre.
—Buenos dias Ed, ¿qué se te ofrece?
—Quiero confesarme, solo si tiene tiempo de hacerlo...tengo entendido que ya va de salida a la capital.
—El servicio de transporte llegará por mí en la noche. Así que tengo tiempo para escucharte, acompáñame por favor.
Matthew suspiró y colocó la cruz de metal por su cuello para dirigirse junto con Ed al confesionario.
Vetiver, ese humano Alfa olía a bosque después de una tormenta, olía a la frescura de la hierba, a la profundidad de la madera con un toque terroso y ahumado que lo hacía único y reconfortante.
Jin todavía podía percibir el aroma de Matthew por su nariz y garganta, y lo que más le preocupaba, es que lo tenía cautivado.
No solo era la apariencia del sacerdote que lo indujo a desear a un humano, era ese aroma que llevaba oliendo desde que puso un pie por la iglesia.
Jin sentía que su interior estaba más caliente que de costumbre y por momentos su respiración se volvía errática. Se llevó una mano al pecho y después de varios
minutos, se dio cuenta de algo muy importante.
—No puede ser...no puedo entrar en cel.. eso es exclusivo de los humanos. Debo de terminar lo antes posible con esto.
Se puso de pie e intentó moverse hacía la iglesia para ir a ver a Matthew.
Apenas si se desplazó unos cuantos metros y fue derribado por el otro demonio: Gleen MqQueen.
—¿A dónde mierda crees que vas?—Gleen sujetó a Jin por el cabello— ¡te dije que te alejaras de ese sacerdote!
—¡Que te importa!.—Jin le dio un puñetazo en el estómago para liberarse.
—¡Claro que me importa! ¡Si logras unirte a ese humano será tu fin!
—..¿estas preocupado por mi? no me hagas reír, mejor enfócate en ese universitario que ya te cogiste y...— Jin cayó otra vez al suelo cuando Gleen le soltó un golpe en la mejilla.—Jin soltó una carcajada y haciendo un movimiento muy rápido en sentido contrario a las manecillas del reloj, desapareció en segundos de la vista de MqQueen.
—¡Jin!
—Perdoname padre porque he pecado—dijo Ed bastante afligido mientras dibujaba una cruz en su pecho.
—El señor está en tu corazón así que puedes confesar tus pecados de manera humilde y arrepentirte de ellos.
Ed quedó en silencio y Matthew tuvo que asomarse por la pequeña ventana del confesionario para asegurarse que continuaba ahí.
—Ed, no te preocupes, antes que cualquier cosa recuerda que soy tu amigo.
—...Matthew yo...
—No tengas miedo, yo te escucharé.
—..Matthew...yo he cometido sodomía..me entregue al placer carnal con un..un hombre.
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EL ABISMO DE TUS OJOS
FanfictionUna atracción intensa y peligrosa hacia otra "persona" Una mezcla entre deseo, obsesión y pérdida de control. Matthew Raynor se sentirá arrastrado por emociones profundas, con esa sensación de caer en algo que puede destruirlo, y que al mismo tiempo...
