La vida siempre da golpes pero llegan momentos en los que debes saltar o dejarte llevar, nunca entenderé en que momento mi vida cambió por completo.
- Doctora Jauregui- me llamo la niñera de mis dos hijos.
Oír su voz me saca de mis pensamientos y me tranquilizo al instante.
- Dime Estella
- El pequeño Patrick tiene junta el día de hoy ¿irá usted o yo?.- me pregunta y apreció un destello de cansancio.
- Ire yo y no te preocupes por Ethan me lo llevo, Estella por que no te tomas unas vacaciones- le dije pero me di cuenta que iba a comenzar a replicar así que continúe- Tu esposo te debe de extrañar yo puedo con los niños y con la casa.
- Yo se que usted puede pero...- comenzó a replicar.
Ajá ella quería y necesitaba vacaciones pues yo se las daré aunque utilice una excusa muy necesaria.
- Estella te tengo que recordar cómo fue que llegue a este lugar no tenía nada y a los pocos meses de terminar la universidad y comenzar la residencia tuve que encargarme de dos pequeños- le contesté- así que por tres meses yo puedo ¿Qué me dices?-pregunte alegre ante su cara de shock.
- Está bien lo aceptaré muchísimas gracias, Doctora Jauregui.- Podía observar su expresión de profunda sorpresa y agradecimiento.
- Lauren, Estella, Lauren, pero que esperas te queda un gran viaje así que a empacar.
-Gracias – y así se fue rumbo a su recámara.
Conocía a Estella cuando llegue a New York estaba sola no tenía nada, ni siquiera sabía cómo era que respiraba, me arrebataron mi corazón de la peor manera ya no quería vivir, estar en Los Angeles solo me provocaba dolor, uno de mis profesores me ayudo a irme de ahí a escapar y alejarme, el primer año fue difícil pero después llegaron mis dos angelitos Patrick e Ethan las personitas que ayudaron a salir de mi hoyo, de mi depresión, mi luz al final del túnel ellos...
- ¡Mami! ¡Mami! - escuchaba desde el segundo piso ahí venían a desayunar, así que camine hacia el pasillo ya que Ethan con apenas sus 2 añitos no podía bajar las escaleras.
-Aquí están ¿qué tal durmieron?
-Bien mami-dijo Patrick el era güero ojos azul claro una mirada hipnotizadora idéntico a su madre, Estella dice que el niño aunque no lleve mi sangre tiene los mismos ademanes y gestos que yo eso me hace sentir feliz en cambio Ethan tiene los ojos verdes, piel color canela y cabello castaño oscuro.
- Mami teno ame- me dijo mi pequeño Ethan en su vocabulario de bebé.
-Bueno astronautas vamos a comer.
-SSIIIIIII- gritaron.
Ya en el comedor bajo Estella con una cara de felicidad que solo la podía ver en mi madre.
-Bueno señorita Lauren al parece si que va poder con este par de astronautas.- me dijo con un destello de burla.
-Te lo dije Estella esto puedo manejarlo, además recuerda que a Ethan le encanta ir al hospital conmigo.- Le dije orgulloso de mi hijo.
-Si, lo se- Bueno me tengo que ir ya conoce mi celular por si no puede con estos angelitos. Me dijo con una de sus sonrisas burlonas mientras se despedía de mis hijos.
Después de que Estella se fue, continuamos desayunado.
- Patrick me dijo Estella que hoy había junta en tu escuela.
Así es mami hoy darán mis calificaciones y algunas instrucciones- Patrick apenas tenía 5 años y era muy listo.
- Okey termina de desayunar para que nos vayamos.
- Okey- respondió, mientras continuaba dando instrucciones.
- Ethan hoy vas a ir conmigo a la escuela de tu hermano y después al hospital.
- Si mami y amos a adular gente.
- Así es hijo.
Legamos al instituto sin ningún problema hable con la profesora y todo estaba en orden tenía un gran hijo.
Me despedí de Patrick y tome rumbo al hospital pero algo me llamo la atención al extremo derecho de la calle vi a mi hermana al estar el verde no vi si estaba en un error o era verdad era imposible habían pasado 5 años desde que me fui, fueron solo los recuerdos que aún me atormentaban.
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Dos corazones destrozados (CAMREN)
RomanceDime en que noche dejaste de quererme y te diré en que noche deje de recordarte.
