Capitulo 23: La gran cita.

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Habían pasado 2 semanas desde que Yotsuba rompiera en llanto en aquella aula vacía, gritando a los cuatro vientos el amor que había ocultado durante seis largos años. Ahora, la propuesta de salir formalmente estaba sobre la mesa, pero la transición de "tutor y alumna problemática" a "pareja" no era algo que se diera de forma natural para ninguno de los dos.

Fuutarou: ¿Un... una cita? *tartamudeando por teléfono*

Yotsuba: ¡S-Sí! ¡Una cita! *Exclamo* ¡Ichika me prestó una revista de moda y... y creo que deberíamos salir a algún lado!

Fuutarou: ...

Horas después, Fuutarou vestía sus vaqueros de siempre y una chaqueta oscura que Raiha le había obligado a planchar tres veces. Yotsuba, por su parte, llevaba un abrigo color crema, una falda plisada y, por supuesto, su característico lazo verde, que parecía vibrar con la misma energía nerviosa que su dueña. Caminaban a una distancia prudencial de treinta centímetros el uno del otro.

Cada vez que sus hombros se rozaban por accidente debido a la multitud, ambos se tensan como si hubieran recibido una descarga eléctrica de alto voltaje.

Yotsuba: Eh... hace buen tiempo hoy, ¿no crees, Uesugi-san? *preguntó mientras sus manos temblaban*

Fuutarou: Pues no tanto, Yotsuba. Hace un frío terrible *respondió*. Y... ya te lo he dicho. No tienes que llamarme "Uesugi-san". Se supone que... ya sabes. Estamos saliendo.

Yotsuba sintió que el vapor salía de sus orejas.

Yotsuba: ¡Ah! ¡Es verdad! ¡Lo siento! Es la costumbre... Fu... Fuu... ¡Es demasiado difícil! *exclamó, haciendo una reverencia exagerada a mitad de la acera, atrayendo las miradas de varios transeúntes.*

Fuutarou: ¡No te disculpes por eso, idiota! ¡Y levántate, estás llamando la atención! *susurró, tomándola de la manga del abrigo para enderezarla.*

Mientras tanto, a lo lejos, un grupo de personas estaban escondidas vigilando la cita.

Nino: Míralos. Dan pena *susurró, ajustándose unas gafas de sol gigantes que usaba como "disfraz"* Llevan caminando quince minutos y ni siquiera se han tomado de la mano. Si yo fuera ella, ya lo habría arrastrado a tres tiendas diferentes y lo tendría cargando mis bolsas.

Miku: Nino, por favor, baja la voz. Nos van a descubrir *llevaba una bufanda gruesa que le cubría la mitad del rostro.*

Itsuki: Miku tiene razón, Nino *intervino, que devoraba un pan al vapor que había comprado en un puesto callejero mientras no apartaba los ojos de su hermana menor* Esta es su primera cita oficial. Es normal que estén nerviosos. Además, Yotsuba carga con mucha culpa. Para ella, esto es un territorio completamente nuevo.

Alexis: Aun así, es un poco frustrante de ver *comentó, mirando a Fuutarou*. Fuutarou es un genio para las matemáticas, pero en las relaciones humanas tiene la sutileza de un rinoceronte en una cristalería. Mira cómo camina, parece que va a un examen de admisión en lugar de a una cita con la chica que ama




Mientras tanto, Yotsuba caminaba a su lado, manteniendo una distancia prudencial de medio metro, con las manos entrelazadas detrás de la espalda.

Yotsuba: ¿Y ahora?

Fuutarou: Ahora hay tres lugares que considero importantes *confesó él, deteniéndose frente a un edificio familiar*. Son tres lugares que definen quién soy ahora. El primero es la biblioteca de la escuela. Allí pasé horas intentando que no reprobaran, discutiendo con Itsuki sobre ética y modales, y viendo cómo Miku se esforzaba por superar sus propias barreras. Fue el lugar donde empezó nuestro orden.

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⏰ Última actualización: 4 days ago ⏰

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