Nan-hii
Tres días antes del 14 de febrero, Katsuki empezó a comportarse diferente.
No fue una pelea.
No fueron gritos.
Fue el silencio.
Izuku intentó convencerse de que no pasaba nada, pero cuando la persona que amas se vuelve distante, el miedo empieza a hablar más fuerte que la razón. Mensajes vistos sin respuesta. Celos que nadie pidió. Palabras escritas... y borradas.
Mientras uno lucha con la inseguridad de no ser suficiente, el otro pelea contra su propio orgullo y la presión de hacerlo todo perfecto.
Porque amar no siempre es fácil.
A veces es torpe. A veces duele.
Y a veces, lo único que necesitas escuchar es:
Prométeme quedarte.