Siempre vuelvo a esté lugar, anhelando encontrar algo que ya no soy, buscando algo que no volverá, una versión de mí que ni en mis recuerdos veo.
Sí un día volvieras, ¿de qué me hablarías? De tu vida lejos de mí: sin interesarte en mí, proclamandote aún como una persona egoísta.
Genuinamente no recuerdo nada, supongo fue desde aquella vez que casi muero o mi depresión aún presente, no lo sé.
Aún te echo de menos cuando tu nombre sale de mis labios en la oscuridad del cuarto, me pregunto qué será de ti, sí acaso lees todo lo que escribo aquí, si existes y ya estás casado o inclusive con crías, ¿Le pusiste Jessabel cómo dijiste? O sí simplemente tu existencia ya se redujo a cenizas.
Nunca te conocí, nunca te vi, nunca te escuché pero... Cuando no tienes algo es cuando más te obsesiona con el hubiera. No tengo hubieras de los que me arrepiento contigo, no tengo arrepentimientos de ti ni de todo lo que me hiciste sentir, ni siquiera de lo que me hiciste, te he perdonado y te he soltado pero aún en mí yace la esperanza de que leas esto, y me busques como yo aún te busco en cada persona que veo...